
Educar a los hijos: una tarea difícil
Ser padres es una experiencia vital muy gratificante, que nos llena de múltiples sensaciones positivas. El rol del padre conlleva velar por la seguridad y bienestar de los hijos, proporcionar cariño y apoyo, procurándoles una buena educación. Nos ilusionamos con la llegada de los hijos y ponemos entusiasmo en su educación, aunque a menudo con dudas e inseguridades. Los padres tenemos que realizar una tarea educativa muy importante con los hijos, pero la realidad es que no somos profesionales de la educación ni especialistas en desarrollo y comportamiento infantil, hecho que nos produce miedos y preguntas sin respuesta sobre cómo ayudar a nuestros hijos. Para dar respuesta a todas estas dudas y reducir los miedos acerca de cómo realizamos nuestro papel de padres, podemos recurrir a las pautas de modificación de conducta que nos ofrece la terapia cognitiva conductual de la Psicología Infantil. Esta corriente ofrece a los padres habilidades y conocimientos para poder aplicar a lo largo de la educación de los hijos, permitiendo que la relación entre padres e hijos sea más fluida y promoviendo que los hijos adquieran conductas adaptativas, que le facilitaran una mejor adaptación al entorno en el que se desarrolla. A través de estas pautas educativas, los padres pueden, con más facilidad, eliminar o disminuir conductas desadaptativas, manejar mejor las “pataletas”, instaurar conductas adaptativas, conseguir el respeto por las normas, una mejor obediencia y conseguir también un sentimiento de responsabilidad y autoestima en el niño. Estas habilidades educativas, que se pueden potenciar a través
de cursos para padres, lecturas especializadas en el tema y el asesoramiento
de profesionales, facilitan la labor educativa que realizamos día
a día y complementan todo lo que podemos aportar como padres,
enriqueciendo la relación con nuestros hijos.
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