Las Flores de Bach y los animales

Las Flores de Bach es un sistema de terapia alternativa, compuesto por 38 esencias florales perteneciendo, cada una de ellas, a una flor concreta.

Esta terapia vibracional ayuda a restablecer la salud, armonizando las disfunciones en el campo físico, emocional, mental y espiritual de todos los seres vivos, sean estos humanos, animales o vegetales.

En los animales, las transformaciones llevadas a cabo por las flores en su comportamiento se producen de forma paulatina, dándole tiempo tanto a él como a su dueño, para adaptarse a esos cambios.

Cuando se modifica su forma de percibir el entorno, se modifica también su forma de actuar, alcanzándose así la verdadera curación y no sólo la represión transitoria de los síntomas.

¿Cómo actúan?

Las flores no actúan por sugestión, lo cual queda probado por su eficacia en todo tipo de pacientes, incluido plantas, animales y niños.

La terapia con Flores de Bach es totalmente natural. No tiene contraindicaciones, riesgo de sobredosis ni efectos secundarios, no causan dependencias ni “atontan” al paciente y es compatible con otras terapias tanto comportamentales (adiestramientos) como físicas (se pueden administrar flores a animales que estén siguiendo cualquier tratamiento veterinario, incluso anestesia, etc.). Constituyen un método ideal para complementar y reforzar el adiestramiento. También resuelven con sorprendente eficacia algunos problemas físicos, como los mareos en coche y pueden ayudar al animal durante los tratamientos veterinarios, sobre todo en ciertas enfermedades como la epilepsia, en las cuales los síntomas asustan y alteran al paciente. Naturalmente esto no quiere decir que las Flores de Bach, puedan sustituir la visita al veterinario.
Los tratamientos con las Flores de Bach siempre son un refuerzo de otros tratamientos, se pueden
administrar de forma puntual o transitoria y su duración es indeterminada.

¿Por qué son tan necesarias?

Muchas veces la terapias de comportamiento que no se complementan con Flores de Bach, especialmente en casos de agresividad, sólo reprimen los síntomas, pero no eliminan su causa (no curan), al contrario que el tratamiento con Flores. Por lo tanto el complementar los tratamientos con Flores ayudan a reducir las posibilidades de recaída. En algunas situaciones en que el adiestramiento del animal es inviable, las Flores pueden constituir la mejor solución, evitando así tener que desprenderse del animal o sacrificarlo. Así mismo las Flores de Bach pueden ser la opción más práctica y más sencilla a la hora de resolver problemas de comportamiento en perros y gatos principalmente.

¿Quién está capacitado para administrar Flores de Bach a su animal?

A pesar que son imposibles las contraindicaciones y/o la sobredosis, la correcta utilización de las Flores será lo que determine su eficacia, por ello siempre debe ser un especialista el que las recomiende. Las Flores funcionan siempre, pero el saber elegir cuáles hay que administrar en cada caso es algo que sólo el terapeuta floral puede conocer. Sobre todo hay que recordar siempre, que el objetivo último de la Terapia Floral no es la eliminación de los síntomas, si no el tratamiento de su causa. Es por eso que a veces, las fórmulas “estándar” que se comercializan para la ansiedad o los miedos, por ejemplo, es muy posible que no funcionen, no porque las flores no hagan efecto si no porque siempre se debe individualizar el preparado.

Este sistema curativo fue aceptado por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) en 1976 y su eficacia se ha comprobado científicamente.